Historia y Filosofía

Historia

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Jaime Díaz nace en Sevilla en Enero de 1972. A los 20 años decide iniciarse en la joyería trabajando en un taller y estudiando diseño de joyas. Se traslada Barcelona para aprender talla de piedras preciosas y posteriormente graduarse en Diseño y Artes Aplicadas con la especialidad de joyería en la Escuela Massana y obtener el Diploma universitario en Arte y Diseño por la Universidad Autónoma de Barcelona.

Mientras estudia trabaja en diversos talleres y se especializa de forma autodidacta en la forja. Después de unas prácticas como responsable de taller en la Escuela Massana y tras una evolución personal, decide dedicarse a la enseñanza.

Nace El Taller, en el barrio de Poblenou. Su misión, enseñar las técnicas tradicionales de la joyería. Sus objetivos, establecer un diálogo con el alumno y acortar la distancia entre el mundo del aprendizaje y la escena real de producción a nivel profesional.

Desde hace unos 20 años, El Taller Escuela de Joyería Barcelona, es un centro de formación, investigación y experiencia; y fuente de extraordinarias sinergias, lo que consolida definitivamente nuestro proyecto actual.

Filosofía

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Adornarse a uno mismo es un acto universal de expresión. Las joyas, usadas como amuleto de protección o como distintivo de un status social, han sido a lo largo de la historia del hombre, y en todas las culturas, un medio de comunicación, una forma de mandar señales a otras personas, y de establecer una identidad. La joya dice algo de lo que somos.

El joyero mantiene una bella historia de amor con la naturaleza, con la tierra, con el fuego. Como un mago o alquimista, el joyero tiene que dominar los elementos con los que trabaja, conocer los materiales y usar las herramientas con precisión. La habilidad es la roca donde se encuentra la creatividad y la liberación del miedo.

El fabricador de joyas, en cierta manera es un mensajero; tiene que aprender a trasladar a su joya un mensaje de sí mismo, o de la persona para la que hace la joya. Es a través de esta sensibilidad que es capaz de crear con las manos objetos sinceros, con significado y que logren que las personas se identifiquen con ellos.

El joyero contemporáneo en su búsqueda por la libertad ha traspasado las fronteras de los materiales y de la funcionalidad de las joyas. Creando nuevos enlaces entre la joya y la persona que lo usa, estableciendo otro tipo de intimidad, de diálogo, de identificación y de significado.

La joyería hoy, es un medio de expresión, del creador y del portador; es un arte donde se testifica la necesidad humana de pertenencia, de legitimar un espacio desde donde se evocan imágenes y emociones universales que nos identifican y que nos comprometen con la conexión y la continuidad de la vida.